Vino tinto. D.O. Bierzo. 100% Mencía de cepas centenarias, despalillado a mano. 14 meses de crianza en roble francés.
Este exclusivo vino nace de nuestro viñedo más singular, “El Castañal”, que está situado en el entorno privilegiado de las montañas de Valtuille de Arriba,en pleno Camino de Santiago. Sus viñas nacen a 700 metros de altitud, en una ladera con una inclinación del 25% orientada al mediodía y con una media de edad de 60 años, un suelo pobre de cuarzo y pizarra que ofrece unos rendimientos muy bajos y aporta mineralidad y profundidad a los vinos. Un viñedo único para un vino incomparable.
Notas de cata
El color es vivo y cautivador, brillante, sencillamente embauca. La nariz es una joya: paladas de fruta roja y negra fresca, recuerdos de zarzamoras, arándanos,endrinas, frambuesas... inundan la pituitaria. Una golosidad insultante, que se completa con las sutiles notas de una más que fundida madera: las vainillas y el clavo, y una ligera sensación de humo-pan tostado. Al fin, notas frescas de tomillo y romero para hacerlo más emocionante si cabe.En boca es un caramelito: de entrada sedosa, el vino es aterciopelado, de gran volumen y textura jugosa, tanino dulce y fundido. Se expande por las paredes bucales deslizándose elegantemente. El final es embriagador. Parece que está dibujado con un compás, sin aristas, todo equilibrado. Lo alarga una palpable acidez, que además lo refresca. Un vino actual que tiene su lado accesible y que se disfruta desde el minuto uno, pero que también esconde un montón de sorpresas y complejidades que sólo podrán ser descubiertas con el paso del tiempo, que se augura espectacular. ¡600 botellas de pura magia!
Casar de Burbia es una pequeña bodega familiar del Bierzo que elabora vinos tintos y blancos a partir de viñedo 100% propio .La gestión y el capital son familiares, lo que une la dirección estratégica de la bodega y el capital. Esto permite la consolidación de un proyecto a largo plazo sin prisas y que prioriza la calidad.
Casar de Burbia posee viñedos en la montaña de Valtuille de Arriba en su mayoría viñedos antiguos de más de 60 años, que en el caso de VIÑA SAPITA fue plantada a principios de siglo XX en 1.903 por D. José Bouza Potes.
Sus 27 has de viñedo son atravesadas de manera reiterada por el Camino de Santiago donde cultiva Godello y Mencia, variedad esta última que según cuenta la leyenda tiene origen en el Cabernet Franc. “Un peregrino francés trajo la uva al Bierzo, ésta fue evolucionando con el tiempo para ser hoy lo que se conoce como Mencia” y que en pequeñas trazas se encuentra desde décadas mezclada con la variedad Garnacha Tintorera. Posiblemente en las viñas aledañas a el camino de Santiago esta la Mencia más antigua del Bierzo.
Desde 2.011 con el objetivo de aprender a trabajar las lías se emprendió un I+D+I en colaboración con el CDTI y que fue el inicio de los vinos blancos GODELLO de la bodega que están siempre trabajados con sus propias lías. Y que fue uno de los 4 proyectos de I+D+I que la bodega ha realizado con diversas administraciones.
Cuando la familia Fernández Bello empezó a adquirir viñedos viejos en el año 1.989 los viñedos en La montaña de Valtuille de Arriba sufrían un lento y patente abandono, por la escasa producción en la Montaña frente al fértil valle y por un gran minifundismo. La Calidad en aquella época no era el factor más valorado. Sin embargo la mayor calidad de estos viñedos es hoy en día incuestionable, tanto por sus grandes pendientes orientadas al sol y que drena cualquier posible acumulación de agua en exceso, como por su altitud superior a los 700 mts que permite una gran amplitud térmica entre la noche y el día.
El terreno donde se cultivan los viñedos de Casar de Burbia es factor clave en nuestros vinos, su gran cantidad de molibdeno tiene su origen en la pizarra, que junto con el hierro que tiñe los suelos de rojo, hace de estos vinos una autentica explosión mineral. Siendo estos vinos muy característicos.
Los viñedos antiguos necesitaban ser regenerados en varios aspectos. Por una parte mas del 30 % de ellos estaban plantados de cepaje blanco en su mayoría palomino y de escasa calidad enológica en la zona, para ello se empezó un trabajo que duraría más de 7 años en el que la bodega empezó a injertar más de 9.000 plantas de palomino excesivamente productivo en la zona y de escasa calidad pero mantuvo los pies antiguos de estas cepas y cambio las variedades blancas por la variedad reina tinta de la zona la Mencia con las técnicas de injerto más tradicionales de la zona, el injerto de meseta. La estructura del viñedo no admite otra opción posible que la de la vendimia manual que ha podido ser mejorada por la bodega con la utilización de pequeñas y ventiladas cajas de 10 Kg. que son llevadas a la bodega de forma continua.
El valor añadido de los viñedos antiguos y la calidad de la uva en la montaña, no dejo opción enológica a la bodega más que la de la calidad. La concentración tánica de la uva solo admitía la elaboración de vinos con un mínimo de Crianza. Surgió pues la especialización de Casar de Burbia en la elaboración de vinos siempre con un mínimo de Crianza y de vinos tintos fruto de un trabajo de regeneración de viñedos sin igual en el Bierzo. Los viñedos se encuentran separados en 52 pagos diferentes que se agrupan básicamente en tres niveles de A, B y C. Estos niveles son seleccionados en base a una serie de características comunes entre las que destacan la altitud del terreno, pendientes y tipo de terreno más o menos pedregosos, que confieren a la uva una característica especial.
En fudres abiertos de 500 y 600 litros se elaboran los depósitos de coupage A y el resto de los vinos se elaboran en distintos tinos de roble francés de 5.000 lts no existiendo en la bodega otro tipo de depósitos superiores, en todas los depósitos se hace el “verdadero delestage francés”, apoyado de modernas técnicas de microoxigenación. Combinando de forma equilibrada modernidad y tradición.
Las distintas crianzas en barrica de 12 a 21 meses, tienen siempre en común la utilización de tostados bajos con el fin de que predomine en todos los vinos la fruta sobre la madera, y la utilización de robles franceses de distintos bosques. Con distintos tamaños de barricas 225, 400, 500, 600 y 700 litros lo cual nos proporciona una gran diversidad de elección en los coupages finales de los vinos.
En los últimos años la bodega está potenciando más el cultivo ecológico ayudado con técnicas biodinámicas que crean una nueva fuente de valor y calidad organoléptica en los vinos.