RASO DE LARRAINZAR 2011

Viñedo: 100% propiedad Pago de Larrainzar, 17 Ha.  

Añada: 2011  

Vendimia: Merlot: 10/10/2011, Tempranillo: 15/10/2011, Garnacha 11/10/2011, Cabernet Sauvignon, 21/10/2011  

Blend: Merlot 45%, Tempranillo 20%, Garnacha 20%, Cabernet Sauvignon 15%  

Crianza: 14 meses en barrica francesa. 10% barrica nueva.  

Embotellado: 12/08/2013.  

Raso de Larrainzar es más que un vino. Es el alma de nuestra familia y el homenaje a esta propiedad única que ha pertenecido a los Larrainzar desde hace más de 150 años. Tras su vendimia a mano, las uvas de los diferentes pagos fermentan, maceran y se crían en barrica por separado durante 14 meses. Solo entonces se crea el coupage final, con el objetivo de conseguir un vino equilibrado, donde la fruta sea siempre la protagonista.     Color: Cereza con borde granate.   Aroma: Con carácter, hierbas balsámicas, frutas rojas, notas cremosas. Sabor: Sabroso y potente, con buena acidez y largo y agradable final.

MEDALLA DE ORO MUNDUS VINI - ALEMANIA


La familia Larrainzar es propietaria desde hace seis generaciones de una extraordinaria finca de 150 hectáreas en Ayegui (Navarra), colindante con el Monasterio de Irache, a los pies de Montejurra, en la comarca denominada Tierra Estella. En esta propiedad se encuentra la casa de los Larrainzar, donde han vivido todas las generaciones de la familia.

Pago de Larrainzar es un proyecto familiar, desarrollado en una tierra concreta, para elaborar vinos con carácter y personalidad y dotados de algo todavía más importante, alma. Cuentan con solo 17 ha de viñedo, junto a la bodega. Es un viñedo complejo, con 4 variedades, de diferentes clones y portainjertos y 10 pagos diferenciados. Todos sus vinos provienen de este viñedo, muy avanzado en tecnología, donde se hace una doble selección de la uva, primero en el campo y luego en la bodega, para asegurar que solo las mejores uvas forman parte de sus vinos.

Elaboran únicamente vinos tintos, normalmente de ensamblaje de sus cuatros variedades, bajo la batuta del reconocido enólogo Ignacio de Miguel.

Cada variedad es vendimiada a mano y desde ese momento hasta el ensamblaje final siguen su camino por separado. Solo entonces se decide cuál será la combinación más adecuada para que la variedad aporte sus notas únicas al conjunto.

Respetan el carácter frutal de los vinos, pero siempre acompañados por notas de barrica francesa, en perfecto equilibrio.

Sus vinos cuentan ya con el reconocimiento de la crítica y la hostelería y son exportados a los mercados internacionales de la mano de importadores especializados.