MITO Y MISTERIO
El legado de los monjes que fueron desterrados a esta comarca dura y abrupta y descubrieron una tierra ideal para el viñedo. Inexplicablemente, cada año desaparecía vino y los monjes creían que así era como los ángeles se cobraban sus pecados. Un vino superior, un Costers del Segre en su plenitud, con un elegante ensamblaje de cariñena, garnacha y syrah. Es a la vez intenso y sedoso, que muestra aromas frutales de mora y arándanos sobre finas notas ahumadas y un delicioso atisbo de corteza de naranja.