Viñedo: 100% propiedad de Pago de Larrainzar, 17 Ha.
Vendimia: Tempranillo: 24/10/2012, Merlot: 03/10/2012, Cabernet Sauvignon, 23/10/2012
Coupage: Tempranillo 35%, Cabernet S. 35%, Merlot 30%.
Tiempo en barrica: 12 meses en barrica de roble francés.
Embotellado: 38.486 botellas. Junio 2014. Este vino habla de armonía y elegancia. Proviene de un viñedo situado en la bonita propiedad donde la familia Larrainzar vive desde hace más de 160 años, cercado por un muro de piedra centenario. Su etiqueta nos recuerda a los jardines de estilo francés que embellecen este mágico lugar. Después de la vendimia manual, que se terminó a finales de octubre para asegurar la perfecta maduración de las uvas, las diferentes variedades y parcelas fueron vinificadas y criadas en barrica por separado. Solo entonces decidimos el ensamblaje final, buscando siempre el protagonismo de la fruta en equilibrio con las notas tostadas.
Color: Muestra un limpio y luminoso color rojo cereza, profundo e intenso.
Nariz: Aroma franco y directo, perfectamente formado por su origen y su crianza. Apreciamos fruta roja, frutillos del bosque y hojarasca, además de notas de cacao, ligera madera quemada y monte bajo que nos remite a la ubicación del viñedo.
Boca: Es un vino placentero, que muestra su carácter desde su entrada en boca. Muy equilibrado, con paso untuoso y delicado. Su personalidad y complejidad aumentan al final de la cata, dejando un largo y rico recuerdo.
Pago de Larrainzar es una pequeña bodega familiar que retoma una tradición centenaria. El abuelo del actual propietario fundó la primera bodega en la casa familiar en 1891. Poseen 17 hectáreas de viñedo y elaboran únicamente vinos tintos, normalmente ensamblajes de sus cuatro variedades y en producciones limitadas.
La bodega cuenta con números premios en concursos internacionales y altas puntaciones en las guías más prestigiosas, como Guía Peñín o Wine Advocate Robert Parker.
La producción total es de un máximo de 100.000 botellas por añada, aunque en ciertas marcas son producciones muy limitadas.
Se trata de una bodega que apuesta por la calidad y la personalidad de sus vinos, con vendimia manual y crianza en barrica francesa.
La exportación es clave para Pago de Larrainzar y a día de hoy sus vinos están disponibles en mercados como Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Inglaterra, Rusia, Estados Unidos, Brasil, Méjico, China, Corea del Sur, Japón y Singapur.
En 2014 el Gobierno español les otorgó la Denominación de Origen Vino de Pago “Larrainzar”, a la espera de la aprobación internacional de la Comisión Europea.
El emplazamiento es único: una finca cerrada (al modo del “clos” francés) colindante con el Monasterio de Irache, a los pies de Montejurra. Ofrecen enoturismo de calidad, dando conocer, en un entorno cercano y amable, las bondades de un territorio vitícola de excepción.