De los páramos cascajosos de la provincia de León, es la uva de la variedad Prieto Picudo procedente de viñas de 25 años, cultivadas a más de 800 metros de altitud, con las que elaboramos este magnífico rosado. El pequeño racimo de Prieto Picudo, madura muy lentamente ya que sufre el clima extremo de la meseta, con noches muy frías durante el verano.
El vino: Precioso color frambuesa, vivo y brillante. Un aroma limpio e intenso de frutas rojas y palote de fresa, que nos transporta a la infancia, deja paso a notas minerales y ligeramente especiadas. En boca es fresco y una pizca goloso, con un paso amable, envolvente y largo.