Tenerife gastronómico

Del volcán al océano

Déjanos tu valoración:

Autor: José Luis Murcia
Fecha Publicación Revista: 01 de marzo de 2015
Fecha Publicación Web: 14 de junio de 2016
Revista nº 467

El pico más alto del país se encuentra en Canarias, una suerte de oasis paradisíaco ubicado frente a las costas africanas en la inmensidad del Océano Atlántico. Cuando el avión se acerca al aeropuerto de Los Rodeos, en el Norte de Tenerife, lo primero que llama la atención es la nieve que, casi perenne, blanquea el Teide, el techo de España con 3.718 metros.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, al igual que San Cristóbal de la Laguna, que en el pasado fue capital de la isla, el Teide es más que una alta montaña y un volcán vivo con un cráter en su cúspide, de nombre Rambleta, y 850 metros de diámetro. Merece la pena una excursión hasta las Cañadas del Teide, lugar donde se ubica el parador nacional del mismo nombre. Desde allí, y en teleférico, no apto para cardiacos, se sube en unos 15 minutos los 2.300 hasta los 3.600 metros.

El resto, hasta la boca del volcán, hay que hacerlo a pie y, desde allí, contemplar, si el día lo permite, todas las islas del archipiélago. El Parque Nacional del Teide cuenta con 139 especies de flora de las que aproximadamente medio centenar son endémicas de la zona y más de 400 especies de invertebrados, 300 de las cuales son también exclusivas del área.

A las faldas del gigante, que puede verse desde cualquier punto de Tenerife, se ubica el Valle de La Orotava, una de las áreas más verdes e idílicas de la isla que se rodea de magníficos viñedos o plantaciones de plataneras. Y en ese Valle, concretamente en La Florida, se erige un guachinche (casa de campo que sirve vino y viandas) llamado El Reloj que sorprende a propios y extraños por su calidad con platos como los judiones de La Orotava con chorizo ibérico y costilla o los raviolis de queso de cabra con miel de palma. Más sofisticada es la cocina de Lucas Maes con especialidades como el tartar de atún rojo con vinagreta de jengibre y soja o su cochinillo confitado a baja temperatura y unas vistas espectaculares.

Pero Tenerife es sobre todo océano, con aguas bravas que pueden disfrutarse en el Pris, un lugar de acantilados perteneciente a Tacoronte donde sirven un excelente pescado fresco dos establecimientos ligados al arte de la pesca: Lolo y El Pescador. El primero, más restaurante; el segundo, más tasca. Ambos tradicionales, muy buenos y con una variada oferta de lapas, camarones, viejas, bocinegros, morenas o chopas, amén de queso de cabra con mojo.

La magia de Garachico

Y es en ese mar protagonista donde aparecen lugares como Garachico, pegado a Icod de los Vinos, la capital de la Denominación de Origen Ycoden-Daute-Isora, y restaurantes como el Trasmallo, con una de las mejores vistas al océano y, como especialidad, con unas viejas (peces loro) hervidas aderezadas de una pequeña salsa que porta sus huevas.

Otro lugar de belleza espectacular en las islas, ya en el sur, es el acantilado de Los Gigantes con más de 500 metros de altura, lugar donde se ubica el Rincón de Juan Carlos, uno de los mejores restaurantes de Tenerife.

Ofrece Juan Carlos una cocina canaria con ciertas licencias vanguardistas que acompaña con su excelente colección de panes y dulces. Y poco antes en Puerto Santiago, un bonito pueblo de pescadores rodeado de establecimientos hosteleros, aguanta el paso del tiempo la tradicional cocina de Pancho donde la familia Rodríguez ofrece platos como su brick de puerros y gambas sobre salsa de frutas o el cherne a la brasa. La envidiable temperatura del sur de Tenerife atrae numeroso turismo, ávido de buen tiempo durante todo el año.

En los grandes hoteles y resorts surgen también los grandes restaurantes de la isla. Así, en el Abama Golf de Guía de Isora triunfa el buen hacer de Daniel Franco, asesorado por Ricardo Sanz, con una mezcla japo-mediterránea que sorprende por su enorme calidad en un ambiente minimalista en el restaurante Abama Kabuki. Pero también de Martín Berasategui que supervisa la cocina de Erlantz Gorostiza en el mismo hotel, en el restaurante M.B., con platos como la ensalada tibia de tuétanos de verdura con mariscos o el solomillo sobre terrina, amén de postres como el soufflé de chocolate sobre crema helada de caramelo, canela y jugo de cacao.

En otro hotel de postín como Bahía del Duque Resort, en Costa Adeje, con cinco campos de golf en los alrededores, Braulio Simanca eleva el producto autóctono a la categoría de arte con platos como el conejo en salmorejo con almendras y pan frito, el cremoso de papas bonitas o el sorbete de papaya.

Y en el lado popular, en El Médano, paraíso de los surfistas, triunfa la honesta cocina de Darías y Barrera, en El Templete, un lugar de decoración marinera, con crujiente de morena frita o suprema de cherne con vinagreta de tomate y lentejas. Más en el interior, en San Miguel, surge el sentimiento canario de La Tasquita de Nino, donde se puede tomar uno de los mejores pulpos de la isla o una excelsa carne de cabra guisada.

La histórica metrópoli

Santa Cruz de Tenerife, la capital, no solo es una zona urbana de compras en su centro peatonal con el Auditorio Adán Martín y la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, del siglo XVII y estilo mudéjar, sino de una enorme concentración de vegetación con fauna y flora autóctonas como el Parque Rural de Anaga, que ocupa casi 15.000 hectáreas, la mayoría en el término municipal de San Cruz, pero también de La Laguna y Tegueste, además de la playa artificial de Las Teresitas.

El buen comer de la capital se divide entre El Coto de Antonio, canto a la cocina de mercado, con potaje de berros o cabrito en adobo; o el oriental Kazán, situado en el emblemático edificio Hamilton, con una cocina japonesa de alto nivel con platos como el uramaki de salmón marinado, y La Esquina de Lucas Gamonal, hijo del propietario del legendario restaurante Drago, con una cocina vanguardista de tapas como el jardín de foie-gras con vino y frutas ácidas.

Ya en el Norte, en San Cristóbal de la Laguna, la ciudad más señorial de las islas con influencia colonial e interminables edificios históricos como el Palacio de Lercaro, del siglo XV, o la Catedral de San Cristóbal, se reivindica, como ciudad universitaria, el modelo de tascas ilustradas. Aquí podemos encontrarnos desde la modesta arepera (establecimiento que sirve arepas, un pan de maíz típico de Venezuela desde donde retornaron tantos canarios), Punto Criollo al bistró Guaydil, un lugar original que ofrece platos como el pollo al curry con arroz basmati y salsa de mango o el queso a la plancha con higos, mermelada de tomate y gofio o la vinoteca La Reserva, que sirve buenos foie-gras, quesos y embutidos, además de una gran colección de vinos.

En el Puerto de la Cruz, donde César Manrique dejó su impronta con el diseño de unas magníficas piscinas naturales en el paseo marítimo, podemos optar por Casa Régulo, edificio del siglo XVIII, con su carpaccio de pulpo o su lomo de cherne al mojo palmero o por el restaurante ecológico-vegetariano El Maná, regido por la joven Ruth Marrero, que nos propone ensalada con copos de nori gallego, calabaza y queso fresco de cabra con aceite de romero y nueces o pastel de chocolate fundido con helado de mango. La Casa del Vino, en El Sauzal, acoge los museos del Vino, la Miel y la Biodiversidad, ofrece exposiciones de arte, degustaciones de 12 vinos de las cinco DD. OO. de la isla y venta de vinos, mieles y frutos secos. Además de actuaciones en directo de música clásica y jazz usted puede tomar unas tapas en su bar o terraza o comer en su restaurante con platos como el puchero canario o el cochino negro.

Los vinos tinerfeños

Tenerife cuenta con una gran tradición vitivinícola; encontrar algunas de sus referencias en la península es difícil, pero no imposible. Para la Guía de Vinos Gourmets 2015, el mejor vino tinerfeño ha sido Viña Norte Barrica 2012 (89/100). Un vino de Tacoronte- Acentejo elaborado por Bodegas Insulares y marcado carácter mineral y de frutas negras. También de la misma DO es Hollera Monje 2012 (83/100), un vino de maceración carbónica espectacular con aromas a frutos rojos.

En Ycoden-Daute-Isora, la Guía resalta el Viña Zanata 2012 (82/100), de listán blanco, con aromas a frutas blancas y tonos anisados y el Tágara 2012 (81/100) con malvasía y marmajuelo, de Bodegas Insulares, con aromas intensos de pera, plátano y piña.

La isla cuenta con bodegas además muy interesantes como Suertes del Marqués, en DO Valle de La Orotava; Reverón, en DO Abona, que elabora un albillo espectacular o Contiempo, en la DO Güimar, con un magnífico moscatel. Y es que Tenerife es volcán, mar, palmeras, plátanos, viñedos de acceso casi imposible, tranquilidad, paz, sonrisas y, sobre todo, un lugar donde respirar en libertad y mirar allá donde se funden cielo y océano.

Guía práctica

Dónde comer

Las Aguas (Adeje)

Elegancia en una de las zonas más selectas de la isla. 60-70 euros.

El Templete (El Médano-Granadilla)

Pescado fresco como base de su cocina. Alrededor de 30 euros.

Abama Kabuki (Guía de Isora)

Fusión japo-mediterránea en un lujoso entorno minimalista. 80-90 euros.

El Rincón de Juan Carlos (Los Gigantes- Santiago del Teide)

Uno de los mejores restaurantes de la isla con cocina creativa y producto autóctono. Precio medio 50 euros.

El Maná (Puerto de la Cruz)

Un gran restaurante creativo con especialidades ecológicas y vegetarianas. En torno a 25 euros.

Guaydil (San Cristóbal de la Laguna)

Cocina autóctona bien elaborada y raciones generosas. 25-30 euros.

El Coto de Antonio (Santa Cruz de Tenerife)

Producto autóctono excepcional. 30-35 euros.

Dónde dormir

Gran Hotel Bahía del Duque Resort (Adeje)

Uno de los mejores hoteles de España. Ubicado en la playa del Duque en el Sur de Tenerife. Desde 400 euros.

Abama Golf & Spa Resort (Guía de Isora)

Rodeado de 12.000 metros de jardines y dos grandes restaurantes. Desde 225 euros.

Parador de las Cañadas del Teide (La Orotava)

Situado en el cráter de Las Cañadas a más de 2.500 metros de altura y con amplias panorámicas del Teide. Desde 110 euros.

Aguere (San Cristóbal de La Laguna)

Ubicado en un edificio colonial del siglo XVIII en pleno centro histórico de la ciudad.

Desde 65 euros.

Iberostar Grand Hotel Mencey (Santa Cruz de Tenerife)

Hotel histórico en Tenerife con identidad canaria y grandes comodidades.

Desde 146 euros.

 

Etiquetas: volcan, gastronomía, Tenerife, mar, canarias, viajes,

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una experiencia transparente y cómoda a la hora de navegar por nuestra web. Al utilizar nuestra web aceptas el uso de cookies; puedes obtener más información sobre las cookies y su uso en nuestra web en la sección de Política de Cookies.

Aceptar